La ‘Albiceleste’ despejó las dudas en su amistoso de despedida. El astro rosarino volvió a las canchas con anotación y lideró una sólida exhibición que ilusiona a todo un país.
Buenos Aires, Argentina. — La campeona del mundo ya está lista para defender su corona. En un encuentro que sirvió como examen final antes del silbatazo inicial en el Mundial 2026, la Selección de Argentina firmó una contundente victoria ante una Islandia que poco pudo hacer ante el vendaval sudamericano, el cual estuvo comandado por el regreso triunfal de Lionel Messi.
El astro del Inter Miami disipó cualquier incógnita sobre su estado físico al reaparecer no solo en el once titular, sino también en el marcador, guiando a su equipo hacia una goleada que inyecta una enorme dosis de confianza de cara a la gran cita.
El regreso del Rey
El partido comenzó con una Argentina dominante pero que chocaba contra el férreo muro nórdico. Sin embargo, la paridad se rompió gracias a la magia de su capitán. Messi, mostrando su vigencia y un ritmo de juego intacto, frotó la lámpara para abrir el marcador y desatar la locura en las gradas.
A partir de la anotación del «10», el esquema táctico de Islandia se desmoronó, permitiendo que la ofensiva albiceleste encontrara los espacios necesarios para liquidar el encuentro sin pisar a fondo el acelerador en el tramo final.
Maquinaria aceitada para el debut
El cuerpo técnico aprovechó el complemento para realizar modificaciones y dosificar las cargas de sus figuras, pero el funcionamiento colectivo no decayó. El marcador final refleja la enorme distancia jerárquica entre ambos planteles y deja las sensaciones en el punto más alto.
Con este resultado, Argentina cierra su preparación y se declara formalmente lista para afrontar el torneo, enviando un mensaje directo a sus rivales de grupo: el campeón está completo, enrachado y con hambre de gloria.





