LAS DOS CARAS DE LA MONEDA EN SAN PEDRO SULA
¡Llanto, dolor y tristeza en Marathón! El contraste de la final: Así festejó Motagua su histórica copa 20 en el Estadio Yankel Rosenthal
El «Ciclón Azul» transformó la «Cueva del Monstruo» en el epicentro de su carnaval tras consagrarse campeón del Clausura 2026. La otra cara de la moneda dejó postales desgarradoras en el plantel esmeralda ante su fiel afición.
POR: REDACCIÓN HONDURAS SPORTS TELEVISION
San Pedro Sula, Cortés — Lunes 25 de mayo de 2026
El fútbol es un deporte hermoso, pero despiadado, que solo permite la gloria para uno mientras condena al otro al abismo de la frustración. Las dos caras de la moneda quedaron grabadas con fuego este fin de semana en el césped del Estadio Yankel Rosenthal. Por un lado, la algarabía descontrolada, los abrazos y el éxtasis del Fútbol Club Motagua al levantar su copa número 20; por el otro, el más absoluto llanto, dolor y profunda tristeza en el Club Deportivo Marathón.
El pitazo final del réferi central desató dos realidades paralelas de forma instantánea. Mientras los jugadores capitalinos corrían a fundirse en un abrazo eterno sobre el centro del campo, los futbolistas del «Monstruo Verde» se desplomaban uno a uno sobre la grama, ahogados en lágrimas e impotencia al ver cómo se les escapaba el título del Clausura 2026 en su propio fortín y ante una afición que abarrotó las graderías con la ilusión de una noche histórica.
Dolor esmeralda: La frustración de quedarse a las puertas
La derrota caló hondo en el corazón del plantel sampedrano. Figuras clave del esquema verde permanecieron sentadas en el banquillo de suplentes con la mirada perdida, cubriéndose el rostro con sus camisetas para ocultar el llanto. El cuerpo técnico esmeralda, visiblemente desencajado, intentaba levantar el ánimo de sus dirigidos, una tarea titánica en medio de una atmósfera de funeral deportivo.
«Es un golpe durísimo para todo el grupo y para esta gente que no nos dejó de alentar. Trabajamos toda la campaña para regalarles la copa, pero el fútbol tiene estas cosas y hoy nos toca morder el polvo de la derrota en nuestra propia casa», murmuró uno de los referentes del vestuario verde con los ojos visiblemente enrojecidos antes de retirarse al túnel de vestuarios.
La desolación no solo se quedó en la cancha; se trasladó a las graderías, donde miles de aficionados del «Monstruo» permanecieron en silencio, contemplando con resignación y tristeza el montaje del podio donde su rival de turno recibiría los honores.
El Carnaval Azul: Así se vivió el festejo del ‘Ciclón’
A escasos metros del dolor verdolaga, la locura era total. Los jugadores del Motagua armaron un pasillo de festejo improvisado, saltando y entonando los cánticos de la barra organizada que viajó desde la capital.
El festejo de las 20 coronas dejó postales memorables:
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El rezo del campeón: Antes de tocar la copa, el plantel completo, cuerpo técnico y utileros se arrodillaron en el círculo central del Yankel Rosenthal para elevar una oración de agradecimiento por el campeonato obtenido.
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Vuelta olímpica con dedicatoria: Los futbolistas azules desafiaron la hostilidad del ambiente y dieron la tradicional vuelta olímpica, dedicando el histórico triunfo a las familias y a la masa societaria que los respaldó en los momentos más críticos del certamen.
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La locura de la directiva: En el palco de premiación, los altos mandos del «Ciclón» se unieron al festejo físico, saltando a la par de los jugadores y luciendo camisas conmemorativas con el imponente número «20» estampado en el pecho.
| El Contraste de la Final | Club Deportivo Marathón | Fútbol Club Motagua |
| Ambiente en la Cancha | Llanto, frustración, jugadores tendidos en el césped y silencio sepulcral. | Gritos de guerra, bailes, abrazos y el grito unísono de ¡Campeón! |
| Destino Inmediato | Análisis de bajas, descanso físico y replanteamiento del proyecto para el Apertura. | Caravana rumbo a Tegucigalpa, noche de festejo largo y preparación para Concacaf. |
Rumbo a la capital: Tegucigalpa aguarda a sus héroes
Tras recibir las medallas y levantar el ansiado trofeo que los acredita como los nuevos reyes del fútbol hondureño, la delegación de las águilas empacó sus pertenencias para emprender el viaje de regreso a Tegucigalpa, donde una marea azul los esperaba desde tempranas horas de la noche en la entrada de la ciudad para iniciar una caravana que promete prolongarse durante toda la semana.
Motagua escribe su nombre con letras de oro al llegar a la mítica cifra de 20 títulos nacionales, dejando atrás un torneo perfecto en su fase de cierre y sembrando la fiesta en la capital, a costa de un Marathón que hoy llora una de las derrotas más dolorosas de su historia reciente en el balompié de la Liga Nacional.





