La NBA está dando su paso más audaz hasta la fecha en Europa, con el Real Madrid como piedra angular de una nueva liga que se lanzará en octubre de 2027. El comisionado Adam Silver confirmó las conversaciones formales con el club español y otros equipos locales, con el objetivo de construir una competición de 16 equipos: 12 franquicias fijas y 4 ascendidas de ligas nacionales o la Basketball Champions League.
Esta configuración refleja el modelo estadounidense de la NBA, con ingresos centralizados, derechos de emisión globales y acuerdos comerciales agresivos, que desafían directamente a la Euroliga, la competición dominante en Europa desde 2001.
El papel clave del Real Madrid
El Real Madrid destaca por su enorme valor de marca global en el baloncesto y su reticencia a extender su licencia de la Euroliga más allá de 2026. Mientras que los otros 12 equipos propietarios se han comprometido por otra década (que finalizan el 30 de junio), el Madrid se mantiene firme, considerando una cláusula de rescisión de 10 millones de euros para abandonar el club.
Unirse a la NBA requiere una cuota de inscripción considerable: al menos 500 millones de dólares por plaza fija, que podría ascender a 1.000 millones de dólares según el tamaño del mercado y los acuerdos televisivos, según Bloomberg.
Potencial impacto en el baloncesto europeo
Esto podría transformar el deporte, atrayendo a los mejores talentos e ingresos de la Euroliga. La participación del Real Madrid aportaría credibilidad inmediata, aprovechando su éxito (11 títulos de la Euroliga) y su afición para atraer patrocinadores y emisoras.
Aún quedan desafíos, como los obstáculos regulatorios de organismos europeos del baloncesto como la FIBA y la resistencia de la afición a un formato «americanizado». Aun así, esto indica el impulso a largo plazo de la NBA hacia la globalización, tras eventos como la Copa Mundial de Baloncesto.





