Escándalo en la Copa Bolivia: 17 expulsados, gases lacrimógenos y un DT argentino en el ojo del huracán de una batalla campal entre Real Oruro y Blooming

Escándalo en la Copa Bolivia: 17 expulsados, gases lacrimógenos y un DT argentino en el ojo del huracán de una batalla campal entre Real Oruro y Blooming

Oruro, Bolivia – 26 de noviembre de 2025 – Un empate 2-2 que clasificó a Blooming a las semifinales de la Copa Bolivia se convirtió en un bochornoso capítulo para el fútbol boliviano este martes en el estadio Jesús Bermúdez de Oruro. Lo que comenzó como un vibrante duelo por los cuartos de final de vuelta derivó en una trifulca masiva que involucró a jugadores, cuerpos técnicos y hasta la policía, dejando un saldo de 17 expulsados, uso de gases lacrimógenos y lesiones entre los protagonistas. En el centro de la tormenta: el entrenador argentino Marcelo Robledo, quien intercambió golpes con un miembro del staff visitante y terminó herido.

El incidente, viralizado en redes sociales a través de videos que muestran empujones, puñetazos y un caos generalizado en el gramado, ha generado repudio unánime en el ambiente futbolístico boliviano. «Es una vergüenza para el deporte que amamos», tuiteó el periodista deportivo Ernesto Moreno Gamarra, resumiendo el sentir general. El árbitro Renán Castillo, abrumado por la situación, elevó un informe preliminar al Tribunal de Disciplina Deportiva (TDD), con un ampliatorio en elaboración que podría sumar más sancionados.

Un partido intenso que terminó en descontrol

El encuentro, disputado ante un público expectante en la altura orureña (3.700 msnm), prometía emociones. Blooming llegaba con una ventaja de 2-1 de la ida en Santa Cruz y resistió el embate local para avanzar en el global 4-3. Real Oruro, dirigido por Robledo, abrió el marcador al minuto 23 con un gol del defensor argentino Julio Vila, empatando la serie. Blooming reaccionó con furia en la segunda mitad: Franco Posse firmó un doblete (61′ y 65′), poniendo a los celestes en órbita. Pero en el 84′, Sebastián Zeballos –otro argentino en las filas orureñas– igualó de penal, sellando el 2-2 y avivando la esperanza local hasta el pitazo final.

Sin embargo, el júbilo de los cruceños por la clasificación chocó con la frustración de los dueños de casa. Según el acta arbitral, todo estalló segundos después del silbatazo de Castillo: jugadores de Real Oruro, liderados por Vila y Zeballos, increparon a sus pares visitantes en la curva del estadio, cerca del banco de suplentes. «Palabras de más» de los festejantes de Blooming, como consignó el informe, encendieron la mecha. Empujones iniciales escalaron a golpes abiertos, con involucramiento de utileros, kinesiólogos y asistentes técnicos.

Videos difundidos en X (ex-Twitter) capturan la escena: un enjambre de uniformes rojos (Real Oruro) y celestes (Blooming) forcejeando en el césped, con algunos intentando mediar y otros lanzando patadas voladoras. La policía, desplegada en el perímetro, intervino con gases lacrimógenos para dispersar el tumulto, pero el efecto fue contraproducente: el humo irritó a jugadores y allegados, prolongando el desorden camino a los vestuarios. «La policía no daba abasto», relató un testigo en redes, mientras el entrenador Robledo era visto recibiendo un golpe en la cabeza de un integrante del cuerpo técnico de Blooming.

17 expulsados: un récord negativo para el fútbol boliviano

El saldo disciplinario es histórico. El acta de Castillo registra 17 tarjetas rojas por «conducta violenta» en la riña, distribuidas de manera desigual y afectando gravemente a ambos planteles. Blooming, el más damnificado con 10 expulsiones, pierde a siete jugadores clave para las semis y el tramo final del Torneo Único de la División Profesional. Real Oruro suma siete, complicando su cierre de temporada en busca de un cupo internacional.

Equipo Jugadores Expulsados Cuerpo Técnico Expulsado Total
Blooming César Menacho (desde el banco), Gabriel Valverde, Richet Gómez, Franco Posse, Roberto Melgar, César Romero, Luis Suárez Mauricio Soria (DT), Henry Seas, José Luis «Papu» Vaca 10
Real Oruro Eduardo Álvarez, Raúl Gómez, Julio Vila, Yerco Vallejos Marcelo Robledo (DT), Iván Salinas, Rubén Poquechoque 7
Total 17

Se espera que el informe ampliatorio, basado en videos y testimonios, incluya a Sebastián Zeballos –quien inició la trifulca según transmisiones como la de Fútbol Canal– y posiblemente a más involucrados. El TDD aplicará el artículo 54 del Código Disciplinario: suspensiones de 3 a 6 partidos por participar en riñas, más multas económicas. «Quien repela un ataque o medie no será sancionado», aclara el reglamento, pero el grueso de los implicados enfrentará castigos severos. Blooming, ya en semis, podría jugar diezmado; Real Oruro, eliminado, cerrará el año con ausencias en el «Todos contra Todos».

El rol del DT argentino: de ídolo a villano

Marcelo Robledo, el rostro más visible del escándalo, es un personaje querido y polémico en el fútbol boliviano. Nacido el 3 de diciembre de 1979 en Santa Fe (Argentina), el exarquero llegó a Bolivia en 2001 y se naturalizó tras una carrera íntegra en el país: defendió arcos de The Strongest, Bolívar, Aurora y Wilstermann, sumando 277 partidos sin goles encajados en su haber. Como entrenador desde 2018, ha dirigido a Inde, Always Ready y ahora Real Oruro (desde agosto de 2025), con un estilo pasional que le ha valido apodos como «El Loco».

En la trifulca, Robledo –de 45 años– protagonizó el momento más crudo: intercambió puñetazos con el kinesiólogo de Blooming, recibiendo una agresión que le dejó un problema en el hombro y un golpe en la cabeza. Internado en una clínica orureña, no emitió declaraciones públicas hasta el cierre de esta edición. Sin embargo, en transmisiones radiales como «Jornadas Deportivas con Fito Gandarilla», se le aludió con frases como «Marcelo Robledo otra vez… No, no, es una vergüenza», refiriéndose a su historial de temperamento caliente. Fuentes cercanas al club lo defienden: «Recibió la agresión primero; solo se defendió».

Mauricio Soria, DT de Blooming y expulsado junto a su staff, tampoco habló directamente del incidente. En previos choques con Real Oruro –como una trifulca con el exentrenador Marcelo Straccia en julio–, Soria había criticado la «calentura» ajena, pero esta vez el foco recae en su plantel. Un delegado celeste sufrió una fractura en el pómulo, agravando el drama.

Reacciones y el impacto en el fútbol boliviano

El episodio ha desatado un debate nacional sobre la violencia en el balompié local. «Otro bochornoso capítulo en la historia del fútbol boliviano», escribió el medio Deporte Total en X, acompañando un video de la riña que acumula miles de vistas. Políticos y exjugadores, como el relator Víctor Quispe Perca, lo catalogan como «insólito», recordando incidentes similares entre Bolívar y Blooming.

La Federación Boliviana de Fútbol (FBF) anunció una investigación paralela, mientras el TDD acelera los procesos. Para Blooming, semifinalista ante un rival por definir, las bajas podrían ser letales; para Real Oruro, es un cierre amargo en una temporada irregular. Robledo, hospitalizado pero estable, enfrenta no solo sanciones sino cuestionamientos a su estilo: ¿pasión o exceso?

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