La liga mexicana presentó este domingo un duelo entre Pumas y Pachuca que aportó noticias vinculadas al fútbol argentino. El gol descomunal de un jugador de nuestro país en su presentación, el aporte de un futbolista que recientemente dejó Independiente y dos increíbles errores del juvenil que ataja en el equipo universitario. Y estos dos fallos podrían agregar capítulos agitados a la polémica salida que Keylor Navas estaría intentando forzar en Newell’s.
El cotejo se abrió rápidamente, antes de que el cronómetro alcanzara los seis minutos. Obra de Álvaro Angulo, el lateral izquierdo colombiano que hasta hace unos días perteneció a la institución de Avellaneda, de la que se fue dejando algunas esquirlas en el camino. Como en el Rojo, el zurdo apareció por el segundo palo y, tras una atajada del arquero de los Tuzos, definió arriba con su pie hábil bien abierto.
Un gol tempranero que prometía el primer triunfo de Pumas en el Torneo Apertura, que recién lleva dos jornadas disputadas y cerradas este domingo con el compromiso entre estos dos clubes. Sin embargo, a los 17 minutos comenzaría el desánimo del arquero local: Rodrigo Parra, de apenas 17 años, expuso toda su inexperiencia y una cara tan juvenil que transmitió el pánico escénico que sintió en el momento de cometer dos errores trascendentales.
Justamente, el colombiano Angulo le jugó la pelota para que despejara con tiempo y espacio óptimo, además de tener la visión frontal del campo, pero el chico decidió tomarse su tiempo. Quiso controlar en primera instancia, pero se le fue larga. Y cuando quiso exponer temple total para gambetear la presión del atacante Alan Bautista, éste le adivinó la intención y, en la disputa desesperada por el balón suelto, terminó definiendo desde el piso… ¡con la rodilla derecha!
El arquero, que tiene la curiosidad de portar la camiseta ‘256′, fue a buscar la pelota rápidamente dentro de su arco, pero no dejó de reprocharse pese al aliento que intentaron brindarle algunos compañeros que estaban cerca. Sus guantes fueron a su cara, incrédulo por su accionar y la consecuencia. La mirada empezó a perderse fijamente en el campo, sin querer saber nada con palabras alentadoras.
Hasta que Pumas, diez minutos después, consiguió otra vez ponerse en ventaja gracias al tanto de Jorge Ruvalcaba. Allí sí dio mejores señales, sonriendo, levantando sus pulgares hacia el banco de suplentes y yendo, mucho más tranquilo, a abrazarse con su entrenador, Efraín Juarez, que lo esperaba con una sonrisa.
Sin embargo, tan sólo tres minutos más tarde, salió decidido a cortar un centro lanzado desde su derecha. En el medio del recorrido se dio cuenta de que el cálculo hecho no fue exacto, quedó a mitad de camino y dejó el arco a merced del cabezazo del venezolano Jhonder Cádiz, que anotó sin problemas.
En ese momento no hubo consuelo de sus compañeros, que esta vez reprocharon al instante, con gestos espontáneos, el insólito gol recibido. A pesar de que se trató del segundo encuentro en primera división para el joven, las miradas ante el empate inmediato fueron casi fulminantes. El que sí se acercó al momento del entretiempo y le dio apoyo fue Carlos Moreno, arquero de Pachuca.
Así las cosas, desde el ambiente felino exclaman por la llegada inmediata de un arquero de experiencia que proteja con solidez el arco y, ante estas situaciones, también cuide al chico mexicano de este momento vivido. Ahí es donde entra en escena la historia de Navas, que está en conflicto con Newell’s (pretende salir) y es justamente el conjunto de la Universidad el que viene tanteándolo. Ante lo sucedido este domingo, las intenciones podrían acelerarse.
