¡Y NO ES PARA MENOS! Si alguien pensaba que a Canadá le faltaba ese «calor» futbolero, Toronto acaba de romper el guion por completo. Las calles de la ciudad son un auténtico hervidero de culturas, banderas y camisetas de todo el planeta.
El ambiente que se está viviendo en la ciudad es de otro nivel, y hay razones de sobra para que esté «enloqueciendo»:
1. El epicentro multicultural del Mundial
Toronto está jugando su mejor carta: su gente. Al ser una de las ciudades más diversas del mundo, no importa qué selecciones estén sobre la cancha; cada partido se vive como si se jugara en casa. Las zonas de aficionados (Fan Zones) están a reventar y los vecindarios como Little Italy, The Danforth o el Distrito de Entretenimiento son una fiesta las 24 horas.
2. El BMO Field (Stadion Toronto) transformado
Ver el estadio a su máxima capacidad, transformado bajo los estándares de la FIFA y vibrando con la energía de la afición local y visitante, ha acallado cualquier duda sobre si el soccer se siente en estas latitudes. El mosaico de colores en las gradas está siendo espectacular.
3. La locura en las calles
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El festival de los Fan Fest: Miles de personas se reúnen frente a las pantallas gigantes, creando una atmósfera que no le envidia nada a las grandes capitales del fútbol europeo o sudamericano.
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Impacto económico y social: Los comercios, bares y restaurantes están desbordados. La ciudad respira fútbol en cada esquina, y el orgullo de ser una de las sedes oficiales tiene a los Torontonians entregados por completo a la causa.
El pulso de la calle: Lo que al principio del torneo se percibía como una organización un poco más corporativa o fría en los palcos, la verdadera afición lo ha revertido en las calles y en los asientos populares. ¡Toronto ha demostrado que sabe perfectamente cómo armar una fiesta mundialista!
¿Estás siguiendo de cerca el ambiente allá, o hay algún partido en específico en la sede de Toronto que estés esperando con ganas?





