Un informe científico de la WWA enciende las alarmas: una cuarta parte de los partidos se disputará bajo condiciones de estrés térmico peligroso debido al cambio climático.
Por: Redacción Deportes
Comayagüela, Honduras
El silbatazo inicial de la Copa Mundial de la FIFA 2026 no solo inaugura la mayor fiesta futbolística de la historia con 48 selecciones; también abre una ventana a una inclemente y sofocante realidad climática.
Científicos y médicos deportivos han lanzado una seria advertencia: el clima volátil del verano en América del Norte, caracterizado por olas de calor extremo, humedad asfixiante y tormentas eléctricas repentinas, amenaza con transformar el torneo en una peligrosa prueba de resistencia física para atletas y aficionados.
De acuerdo con el más reciente estudio publicado por la organización científica World Weather Attribution (WWA), las condiciones ambientales para esta edición serán sustancialmente más extremas que las registradas en 1994, la última vez que Estados Unidos fue sede. Los modelos climáticos revelan una cifra preocupante:
Casi la mitad de los 104 partidos programados (49 encuentros) tienen al menos un 50% de probabilidad de registrar temperaturas críticas para el cuerpo humano.
El «Calor Húmedo»: El enemigo invisible en la cancha
La gran preocupación de los expertos no radica únicamente en los termómetros, sino en la Temperatura de Globo y Bulbo Húmedo (WBGT), un índice que combina la temperatura del aire, la radiación solar, el viento y la humedad para medir el estrés térmico real que soporta el organismo.
A diferencia del calor seco, la alta humedad impide que el sudor de los futbolistas se evapore correctamente, anulando el sistema natural de enfriamiento del cuerpo. El profesor Chris Minson, codirector de los Laboratorios de Fisiología Ambiental de la Universidad de Oregón, señala un factor crítico:
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Conversión de energía: El 75% de toda la energía que utilizamos durante el ejercicio se convierte en calor interno; solo el 25% se destina al juego.
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Esfuerzo cardiovascular: En ambientes muy húmedos, el desgaste del corazón se duplica.
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Riesgo mortal: El peligro de sufrir agotamiento o un golpe de calor se eleva exponencialmente si se intenta mantener la intensidad habitual de las ligas europeas.
Sedes bajo alerta roja
El informe de la WWA destaca que unas 26 jornadas del torneo se jugarán superando los 26°C de WBGT, umbral donde el rendimiento físico empieza a caer drásticamente. Lo más alarmante es que al menos cinco partidos podrían superar los 28°C de WBGT, el límite considerado estrictamente inseguro por el sindicato global de futbolistas (FIFPRO), el cual recomienda posponer los encuentros bajo estas condiciones.
La disparidad logística entre los estadios agrava el escenario actual:
| Tipo de Estadio | Sedes | Situación Climatológica |
| Con Climatización | Houston (NRG Stadium), Dallas y Atlanta. | Cuentan con techos retráctiles y potentes sistemas de aire acondicionado integral que aíslan el terreno de juego a unos estables 22°C. |
| Sin Climatización | Miami, Guadalajara, Monterrey y Kansas City. | Sedes abiertas en zonas de alto riesgo que carecen de cubiertas climatizadas. |
En Miami y Ciudad de México, los días de calor extremo durante estos meses se han multiplicado por siete en comparación con las décadas pasadas debido al calentamiento global antropogénico.
La FIFA ha intentado mitigar el impacto modificando el calendario para programar los partidos de las zonas más calientes en horarios vespertinos o nocturnos. Sin embargo, Simon Stiell, secretario de la convención de cambio climático de la ONU, aprovechó la coyuntura para alertar que la viabilidad futura de los torneos de verano en el hemisferio norte está en riesgo si no se frena la crisis climática global.
Peligro fuera de los estadios
El desafío no se limita a los 22 jugadores en el césped. Las asociaciones de aficionados han levantado la voz ante las estrictas restricciones comerciales de la FIFA en los accesos, las cuales prohíben ingresar botellas de agua individuales.
Con sistemas de transporte masivo saturados y largas caminatas bajo el sol para llegar a los estadios o a las Fan Zones al aire libre, se teme que miles de espectadores ingresen a las gradas arrastrando un peligroso déficit de hidratación previo, lo que podría saturar los servicios médicos locales durante las próximas semanas de competencia.





