MIAMI, Florida – El loanDepot Park se ha convertido esta noche en el epicentro del universo del béisbol. En lo que muchos expertos han calificado como una «final adelantada», las selecciones de Estados Unidos y República Dominicana se enfrentan por el primer boleto a la gran final del Clásico Mundial de Béisbol 2026.
Con un lleno total y una energía eléctrica en las tribunas, el encuentro pone frente a frente a dos potencias que llegan en momentos espectaculares, cargadas de superestrellas de las Grandes Ligas.
Duelo de titanes en el montículo
La estrategia de ambos mánagers quedó clara desde el anuncio de los abridores. El «Dream Team» estadounidense ha confiado la bola al joven fenómeno Paul Skenes, cuya recta de más de 100 mph será puesta a prueba por la temible artillería quisqueyana. Por su parte, la escuadra dominicana, dirigida por Albert Pujols, ha enviado a la loma al experimentado Luis Severino para contener el poderío norteamericano.
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El dato: República Dominicana llega a esta instancia con un paso perfecto (5-0), tras despachar a Corea del Sur en cuartos de final por la vía del «nocaut» (10-0).
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El antecedente: Estados Unidos selló su pase tras una sufrida pero estratégica victoria 5-3 ante Canadá en Houston, buscando defender su casa y regresar a la final por tercera edición consecutiva.





