Olimpia anotó el 1-0 en casa, con alineación estelar incluyendo a Menjívar, Bennett y Benguche, pero no bastó ante la solidez verdolaga. Marathón, que había ganado 2-0 en la ida (ajustado al global 2-1), defendió con uñas y dientes en el estadio Olímpico bajo presión de la Barra Brava. Jugadas intensas como el dribbling verde capturado en acción definieron el control esmeralda pese al asedio albo.





